Hace unas semanas don Greivin Moya de Telenoticias hizo una serie de reportajes sobre los bienes de las asociaciones y técnicas de recolección de fondos del pastor William Magaña. De la noche a la mañana la popularidad del señalado se vino al piso con sus colegas. Desde el púlpito, en reuniones y medios cristianos pastores VIP solicitaban acciones correctivas (en el mundo protestante existen pastores pobres y pastores VIP; por lo general de amplia trayectoria internacional e influencia mediática).Algo no calzaba en aquel momento. Los pastores que criticaban a Magaña lograron sus respectivos imperios con la misma metodología del novato ¿Qué era el clavo? Según amistades y conocidos que contacté la "indignación" a lo interno del mundo protestante era simple envidia porque Magaña estaba logrando muy rápido lo que a otros les "costó" años. El novato era incómodo porque desde hace un par de años está desacomodando las cuotas de poder, los rankings de popularidad y está forjando un imperio mediático.
Pasaron los días y se filtró que la investigación de don Greivin no era contra una persona sino contra un cuestionable sistema de recolección de fondos cuyo destino por lo general es incierto. Como muchos viven en ese sistema la metáfora del techo de vidrio desató paranoias. Cuentan que un pastor advirtió a sus ovejas "entre charla y chiste" que seguro seguía él.
Los que apedrearon a Magaña hoy guardan silencio. No se atreven a cuestionar por los mismos hechos a pastores mejor posicionados. Por "jurisprudencia" lo que aplicaron a Magaña deben aplicarlo a quienes hacen lo mismo pero por lo visto esta "justicia" no es ciega y considera nociva la viga según el ojo en que se pose.
¿Qué pasa a lo interno de las iglesias? Esto no afecta a las congregaciones que recaudan fondos de esta forma. Mientras los de afuera nos escandalizamos a lo interno aumenta la cohesión. Si hay algo que legitima una causa es el sentimiento de 'persecusión'.
Para este blogger las personas tienen derecho a hacer con su dinero lo que estimen pertinente siempre y cuando sea voluntario. Inaceptable sería que hubiera coacción, es decir uso de la fuerza para tomar el dinero de una persona.
Como no pongo ni un cinco para esto no me siento afectado, solo intrigado con las nuevas revelaciones de los reportajes de Moya. Le hago barra para que siga adelante con esta investigación que de fijo durará muchos meses.
A quienes forman parte de estos grupos y patrocinan estas 'experiencias' les paso dos volados por si los quieren agarrar:
Prueba interna: cuando el pastor o líder les inspire miedo, cuando teman desobedecerlo, cuestionar su palabra o pensar diferente es una señal de que están idolatrando a un ser humano. En ese momento si no rompen el ciclo la responsabilidad no es del ídolo sino del corazón que lo ha construido.
Prueba externa: para saber si su congregación maneja las donaciones con rectitud pida la contabilidad. Si se la niegan puede dar por descontado que su pastor merece un reportaje de Greivin Moya. Usted decide si continua patrocinando el sistema o si pone un alto cerrando la billetera.










