martes, 8 de agosto de 2006

Internet del ICE II

Primera parte de esta historia.

A las 10:00 AM estaba en el edificio del ICE-San Pedro. Llevaba todo lo indicado por el telefonista el día anterior: 1-carta en la que el dueño de la línea me autoriza a cancelar el servicio Internet ADSL 2-copia de la cédula del propietario de la línea y 3- mi cédula de identidad.

Debido a que caminar por las calles costarricenses es igual de seguro que Bagdad y Beirut lo único adicional que portaba era el reloj (dejé en el trabajo el teléfono, la billetera, el monedero, mi anillo y el libro que estoy leyendo).

La señora de información me entregó la ficha 53, el contador iba por la 04. Tomé asiento. En frente un televisor informa sobre las 24 plantas hidroeléctricas que ha hecho el ICE, el 97% de territorio nacional electrificado, la mejor cobertura telefónica de Centroamérica y que el ICE es el segundo no me acuerdo en qué de América Latina. Comerciales, fábulas y videos ¿Cuánto costarán?

Es el turno de la ficha 15. He visto los comerciales varias veces. A mi lado dos chinitos muy conversones en su idioma. La vida sigue y yo ahí varado ¿Por qué ninguna de sus grandes obras ha salido en Discovery Channel o National Geographic? Megaconstrucciones y Construcciones Vanguardistas tienen aquí 24 programas por hacer. También pensé que si en Río Frío de Sarapiquí, Cedros de Montes de Oca y Jacó no funciona GSM ¿Cómo estará Centroamérica? Por lo que cuenta el ICE es de suponer que ni siquiera conocen lo que es un celular ¡Aquí se vive como en Europa!

Lentamente llegamos a la ficha 35. Veo a un conocido, no voy a saludarlo, estoy indispuesto. La espera me ha afectado moralmente. Pienso en cuántas páginas habría avanzado de haber traído el libro. Reflexiono en el contenido de la propaganda con que pretenden entrentener. Por el contenido deduzco que los que han hecho estas monumentales obras trabajaron gratis ¡Qué entrega!

Turno de la ficha 40. Una señora a mi lado me pregunta ¿Por qué tanta gente y tan pocos empleados para atendernos? - monopolio se llama esta figura ¿Para qué tratarnos como humanos si no tenemos otra empresa a la cuál acudir - le dije. La señora tenía la ficha 14. Le pronostiqué una espera de dos horas. No hablé más porque podrían sacarme tarjeta amarilla.

Ficha 43. Saludé al conocido ¿Cómo se llama? No me acuerdo. Los mensajes subliminales de la publicidad y la fatiga me afectaron. Ya entiendo la propaganda de Cuba: te encierran, te dejan sin opciones y después te cuentan cómo es de maravilloso el mundo que el comunismo ha creado .
Ficha 47. El portador se había largado. No pocos nos alegramos.

Ficha 48. Tampoco aguantó. Otro más y lloro.

Ficha 49. Un viejito. Ni modo. Ya me había puesto de pie. Abusé de la esperanza. Otra vez a la silla... no me la pudieron quitar (sin perder el decoro fui más rápido).

Ficha 53. Mi turno... nada es perfecto: ¡No encendieron la luz y no sé dónde me van a atender! Rastreo cada cubículo preguntando. Nadie respondió. Fui ignorado. Había perdido muchas neuronas y andaba con el coeficiente intelectual limitado ¿Cómo esperar? Había soportado demasiado, era mi turno y punto. Doy con el cubículo ¡Ahora sí! Al fin nos libraremos de pagar lo que no estamos ocupando. Nada es perfecto. Tomo asiento pero la doña toca el botón y ahora sí enciende la luz, le doy mi ficha y responde - mire, ya vamos por la 54- pensé que estaba en cámara escondida - disculpe, es que usted no encendió la luz, la busqué desde el otro lado, yo soy el 53 - respondí con sincero esfuerzo de amabilidad. Creo que sintió compasión de éste humilde muchachillo al que ellos amablemente le dan tanto ¿Tan malagradecido seré?

Como me van a atender me suelto de la silla. No me iba a dejar mover. Entrego los documentos y solicito la cancelación del servicio -joven, esto debe venir autenticado por un abogado- sentencia la doña. Ya sabía que estaba perdido, no tenía nada que hacer, el Estado había dado su veredicto, aún así le rogué - un empleado del ICE me indicó por teléfono que con estos documentos puedo cancelar el servicio. La respuesta fue, por segunda vez, no. Le pregunto si existe otro procedimiento para cancelar que no implique hacerse presente -llame al 115 a ver si se puede- fue su respuesta.

Agarre mis papeles y salí. Pensé en ir a comprar una cartulina para escribir en letras grandes "SI AL TLC" y protestar plantándome frente al edificio de este monstruo soviético (Si escribí este post fue porque no lo hice, eso habría sido muy peligroso).

Vuelvo a la historia. En la puerta vi el reloj que marcaba las 12:15 MD. El día estaba precioso, ni frío ni caliente, nublado pero sin lluvia. Me relajé. La inteligencia emocional es grandioso recurso.

Todo lo que Dios hizo es bonito y todo lo que hizo el Estado es poco o nada cristiano. El mandamiento nuevo de Jesús es amar al prójimo como a sí mismo, de ahí saldrá la verdadera solidaridad, voluntariamente, hacia el prójimo. El Estado exije amar al prójimo en vez del amor propio. Por eso mediante leyes camufladas de "solidaridad" genera el sacrificio de todo un pueblo para el beneficio de quienes pretenden hacer creer que trabajan gratis.

¡Qué país más ordeñado! ¡Qué pueblo más engañado!

LinkWithin

Related Posts with Thumbnails

Sígueme