martes 26 de junio de 2007

Puntarenas...

El mar Caribe es el destino más exótico del mundo. Sus aguas claras, numerosas islas, sabor y relación histórica con con el viejo continente lo hacen un destino muy apetecido por el turismo de alto poder adquisitivo.

En Costa Rica es al revés. El pacífico, distante de Nueva York y Europa, llega a ser la costa desarrollada, donde las marinas, hoteles, comercios y empleo crecen mientras la costa del mar privilegiado -la provincia de Limón- es la miseria, estigma y peligro amarrado al subdesarrollo.

Puntarenas llegó a ser el principal destino turístico de Costa Rica y, la pequeña punta de arena, era el sitio de alta categoría para la luna de miel, el paseo familiar, el encuentro de culturas y sitio cosmopolita ¿Cómo se llegó a eso?

En el año 1847 se declaró a Puntarenas puerto libre... desde la angostura hasta la punta. El efecto en aquella tierra fue contundente tal como lo registra la historia "… como por encanto, el desierto arenal que dio nombre a nuestra ciudad, se ven aparecer casas, almacenes, bodegas, muelles, máquinas y toda clase de establecimientos útiles. Se inician y llevan a cabo, tanto por nacionales como por extranjeros, toda clase de empresas; y en las ricas y surtidas tiendas y almacenes de Puntarenas, el habitante rico del interior como el carretero, el viajero como el marinero encuentran todo lo que puede satisfacer para halagar sus caprichos. Médicos que alivian nuestras dolencias, boticas que suministran los necesarios remedios y lujosos hoteles que brindan con su hospitalidad al viajero; todo, todo se encuentra en Puntarenas. Numerosas naves luciendo en sus elegantes mástiles los colores de las diferentes naciones comerciales del mundo surcan sus aguas trayendo ricos cargamentos de todo lo que pueda consumir el laborioso habitante de Costa Rica, y en nuestros nacientes astilleros se construyen lanchas y embarcaciones de todas clases; y tal es la prosperidad de nuestro puerto que en pocos años llegó a ser el primero de Centro América… Y Costa Rica entera prosperó aún con mayor rapidez que el mismo Puntarenas." (Sáenz Carbonell, 2001)

Pero... pero... pero en 1860 se le retira la condición de puerto libre porque el gobierno sufría la prosperidad del pueblo (quería su tajada: altos impuestos). Ese fue el principio del fin. Además hubo dos estocadas adicionales: el ferrocarril panameño y la ruta de tránsito nicaragüense. Puntarenas perdió liderazgo...

Diferentes situaciones históricas fueron deteriorando la punta de arena en su economía hasta que hace 15 años luce tan gris como hoy. Hacia el sur y norte se ha focalizado la inversión generadora de oportunidades de empleo. Pero no es casualidad ver tantas construcciones y aglomeración en aquel pedacito de tierra. Todavía sus lugareños sueñan la gloria que sus abuelos narraron... todavía hay descendientes de asiáticos, marineros, náufragos y escurridizos...

En la otra acera, Limón fue declarado puerto por el presidente don Juan Mora Porras en octubre de 1852 (aunque desde el siglo XVI funcionaba como puerto Suerre y Matina) pero, como constató el capitán Kindersling, en 1868, solo habían tres ranchillos...

¡Cuánto desarrollo produce la ausencia de impuestos y burocracia!

¿Si Limón hubiese sido puerto libre estaría hoy en las manos muertas del sindicato de Japdeva?

Nota: Clickee las fotos para agrandarlas... duré 40 minutos acomodándolas... nunca me había costado tanto "diagramar" un post!!!!!!

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