viernes, 17 de noviembre de 2006

Ataque en Pizza Hutt

Su amigo blogger y la lectora visitan el restaurante Pizza Hutt cerca de la guarida. Aquella noche la cantidad de clientes es proporcional al escándalo... parecía fiesta de cumpleaños revuelta con celebración de bachillerato - ¿Es Pizza Attack?- Pregunto - En 5 minutos termina - Responde el empleado.
Odiamos el Pizza Attack. Como clientes frecuentes hemos notado la sustancial diferencia de los días con y sin promoción

-¡Qué dicha que llegamos siendo casi las 9! ¿Esto quiere decir que la turba se va?- Dije a la salonera.
-Hay muchacho, Ustedes son clientes frecuentes y los conocemos, qué pena con esto, no le miento, en Pizza Attack se vende mucho pero es una vulgaridad, no tiene idea de lo que hay que ver y soportar...
-Cuando estaba en la U tenía un compañero que venía y, según él, llegaba en ayunas y pasaba hasta 5 horas en el restaurante comiendo pizza, es más, dice que los colegas comilones hasta se hacían amigos y que tenían técnicas para poder comer bastante...
-¡Uy sí! Qué mal ¡No tiene idea de cómo queda el baño! Es espantoso. Aquellos (señala con la mirada) llegaron desde las 5 de la tarde y solo uno de ellos se ha comido 30 slices...

Si la felicidad de una persona es enfermarse comiendo lo que elije es su asunto, su derecho y si fuera amigo o pariente le persuadiría para que administre el goce del paladar de mejor forma.

Qué suerte que atender una pizzería demanda mucho trabajo, por eso los camaradas no han exigido el negocio en calidad de monopolio por que es "estratégico" para el país... Así, cuando visitamos Pizza Hutt y no nos sentimos cómodos buscamos otra pizzería. Así es la elección. Según nuestras metas y deseos podemos elegir cómo disponemos de las opciones para satisfacernos.

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