viernes, 10 de noviembre de 2006

El terrorista de la bomba


Una bomba cualquiera en Escazú. Para prevenir fuera cinturón de seguridad, aparcado en la manguera externa junto a la calle. Segundo en la fila preparado para zarpar con violencia porque el pistero, por descuido, tiene la manguera enrollada en la mufla del automóvil del frente y, como si fuera poco, dejó la pistola llenando el tanque de combustible mientras resolvía un asunto de un vuelto y una factura de otro cliente.

En la gasolinera está estacionado un todoterreno negro con cinco señores que no están haciendo fila para cargar combustible. Uno de sus ocupantes toca el vidrio y, a mil por hora, dice -mire tengo algo que ofrecerle es este teléfono celular con estuche y todo que tengo en oferta compremelo de una vez y le hago precio esta bueno no está dañado bien cuidado marca Motorola de la tecnología GSM está bonito véalo sin miedo es... - Obviamente es un teléfono recién robado por una de las decenas de bandas que aterrorizan impunemente a la ciudadanía costarricense. Hay que esconder el dinero para evitar ser una víctima más - ¡No gracias! Ahora estoy en otra cosa- Respuesta firme. Los empleados de la bomba fingían no entender, no saber, no pasa nada ¿Y la seguridad? ¿Qué es eso? La seguridad privada está cercenada legalmente y la pública moralmente ¿Habrán asesinado al dueño del teléfono? ¿Tal vez solo le dispararon a una pierna? Mejor pensar que entregó y que no sufrió daños -¡Mire lo voy a matar!- Responde el ladrón haciendo el gesto de una pistola en la mano. No tolera la frustración de una venta que no cerró. Se fue al carro con sus "amigos" y se marcharon a seguir "trabajando". Qué mal.

La zona roja costarricense crece y se traga cada vez más terreno: la circunvalación (de día y de noche sobre todo en los semáforos), frente al Mall San Pedro, el cruce en el que tiran piedras a los carros en Escazú, el Parque Central, Caribeños, todo el sector de la Sabana, Curridabat.... Costa Rica se vuelve un archipiélago. Los sitios en los que la gente se siente menos insegura son los malls y los hoteles de Papagayo.

El hampa se apodera más y más de lo ajeno mientras los ciudadanos tienen menos y menos seguridad ¡Y pensar que quieren limitar el acceso a armas a la ciudadanía! Qué dichoso quien propone eso porque de seguro tiene mucho dinero y puede pagar seguridad privada o es un político muy bien conectado que tiene un policía pagado por todos cuidando su casa. Dichoso el que habla de paz mientras sus hermanos mueren en la guerra...

Después de prohibirle a la ciudadanía los medios para defenderse tendremos que recurrir a personajes de Ciencia Ficción para sentir seguridad (Ver)*

*Excelente video. Invita a reírse y a relajarse. Desconozco la autoría. Felicitaciones a los creativos porque es muy original.

LinkWithin

Related Posts with Thumbnails

Sígueme