
"Señor Juez, yo disparé. "¿Cómo podría vivir con la agonía de saber que mi esposa y mis hijos murieron en esa carretera y que la justicia no haría nada contra el responsable? Muchos de los testigos presentes me vieron tocar las puertas de sus oficinas exigiendo justicia... pero todos me la negaron...
"¿Cómo vivir en un país donde las autoridades dedican todas sus fuerzas a garantizar los negocios de la clientela electoral del presidente de turno mientras los ciudadanos estamos indefensos? ¿Ser decente es delito? Yo dije ya no más. No acepto el destino que estos malditos me quieren recetar. "Esto no fue un ajusticiamiento. Esa frase es utilizada para señalar a sicarios que han trabajado para un mafioso, hombres que asesinaron por dinero para eliminar competencia o cobrar deudas. Yo no soy así: yo me rezarcí y eso es diferente.
"Yo tuve una vida bella. Construí un hogar, trabajé como pocos, estudié de noche, me esforcé al máximo para darle vida a mi vida que era mi familia. Dí el mejor ejemplo, luché por sacar adelante ese proyecto y ser un buen lider de mi casa.
"Como ciudadano siempre trabaje cada día, nunca he robado, nunca he cobrado de más, nunca he bloqueado una calle para impedirle a la gente decente trabajar, nunca le di dinero a ninguno de los corruptos que llegaban a extorcionarme a mi negocio.
"He dado lo mejor de mi para ganar clientela, llevar los mejor a mi casa y eso ha sido beneficioso para la sociedad. Si todos asumiéramos mi actitud este país no sería el inodoro que es. Mientras unos trabajamos y nos esforzamos otros simplemente actúan tratando de evitar responsabilidades. No les importa la vida de quienes les pagamos el salario, de quienes les damos la casa, la ropa y la comida. Viven escudándose en los protocolos que ellos se inventan. Sus malditos procedimientos para evitar corrupción han sido la mejor arma para los corruptos... pero a ellos no les importa. Mientras les paguen por no hacer nada son felices. Malditos todos los que piensan y actúan así.
"Yo disparé. Mi investigación, bien documentada, pueden ver en mi mano el file de las conclusiones irrefutables, me llevaron al rincón más grande de mi vida. Fui acorralado a hacer justicia. No podía permitir que esto fuera así. Mi familia muerta y el culpable disfrutando de la suya, sin menor remordimiento ni actitud de reparación.
"Señor Juez, yo mismo pagué todos los impuestos para que ese vehículo circulara. Yo mismo llevé ese vehículo a un excelente taller mecánico y le garantizo la perfección de todas sus partes. Yo mismo sé, y todos los presentes lo saben, que no hubo negligencia de parte del conductor del vehículo.
"Asesiné. Es cierto. El hueco que mi hijo trató de esquivar era de conocimiento de todos en ese departamento. Su director estaba de viaje en Europa conociendo la red vial. Qué lindo y qué cómodo. Mi investigación demuestra que fue más fácil tramitar su viaje, con generosos viáticos, que enviar a reparar ese hueco.
"El señor del trailer es inocente y por eso nunca lo denuncié. Él iba por su carril y mi hijo lo invadió. El culpable tiene nombre y apellidos y cómo no hubo justicia la tuve que tomar en mis manos. No me arrepiento. A esto nos ha llevado el sistema nacional de ineptitud y corrupción que dirige absolutamente todo. Si ese hueco hubiera sido reparado hoy mi familia estaría viva, el trailero sin remordimientos y el ausente que nos tiene en este juicio viajando por más continentes.
"Hice la justicia que me dio paz... El Estado solo me ha dado guerra. Nunca atendió mis solicitudes y yo no atenderé la voz de los que dicen representarlo. Su autoridad existe porque nosotros se las dimos. Ustedes abusan de ella cada vez que menosprecian al pueblo que les mantiene. Pueden encarcelarme físicamente. Yo perdí mi libertad el día que vi irse el sentido de mi vida. El día que escuché el plomo justiciero romper el silencio me sentí libre...