(A PETICIÓN: Recibí la avalancha de 1 e-mail pidiendo el final de la historia. Gracias Jorge).VER I PARTE DE ESTE POST PARA COMPRENDERLO MEJOR (OPCIONAL)
Se presentó a una casa de enseñanza privada para corroborar si habían colocado su anuncio. Solicitó hablar con el encargado de mercadeo; no estaba. Pidió ver la pizarra de anuncios o bolsa de trabajo: no había. En ese momento pasó un joven que se presentó como el vicerrector por lo que aprovechó para solicitale el permiso respectivo y así colocar el anuncio en cualquier pared. La autoridad académica lo negó porque "es prohibido" y "no tenemos pizarra para esto" pero ofreció escanearlo y enviarlo a sus estudiantes (obviamente no lo iba a hacer... )
El ilustre maestro observaba la oferta de empleo... buen salario en dólares, horario ventajoso y en una empresa de prestigio. Mucho para ser Costa Rica. Se animó y en voz baja se ofreció para el trabajo pero mediante modalidad outsourcing...
No solo ese "templo del conocimiento" no tenía mecanismos para colocar a sus pupilos si no que los funcionarios del lugar interceptan las pocas ofertas laborales que pretenden tomar en cuenta a los alumnos.
¿Será que algunos centros de educación superior privados dan por descontado que sus egresados nunca tendrán trabajo? ¿Qué pasa por la mente de esos jóvenes que atracan a sus padres con la mentira de una preparación inútil? Ahora cualquiera es rector, vicerector, profesor, decano, etc.
¿Dónde se colocan estos graduados si llegan alguna vez a ejercer? ¿Adivinen?