
Si tuvieran un arrebato de sinceridad...
Dirían que no van a reconocer el referéndum si el pueblo dice "sí" en las urnas. Aceptarían que son células patrocinadas por el comercio internacional de petróleo. Se quitarían la máscara de sindicatos, estudiantes y campesinos y afloraría su rostro revolucionario. Dirían que les estorba la Asamblea Legislativa porque todos los diputados no son de su partido. Gritarían abiertamente sus vínculos con la dictadura chavista y el régimen cubano. Dejarían de utilizar estudiantes bajo falsas promesas laborales con la firme intención de que sean golpeados para reclamar "represión". No tratarían de engañar más con su insinuación que el CAFTA-DR relegalizará la esclavitud. Aceptarían que cobran por no trabajar. Reconocerían su adicción al ocio.
Pero de la mentira no se pueden esperar verdades...