sábado, 2 de junio de 2007

Comehuevos

"Comehuevo explorador, andador arenoso, descubridor de nuevas playas y esteros, atrevido con la naturaleza, el original comehuevo que se baña más en la arena que en el mar. Al otro día fui a Ocotal y me revolcaba en la arena como verdadero comehuevo, había más de cien personas pero juro que nadie se divertía más que este desgraciado comehuevo".
"La desaparición de una raza"
Homo Surfus

Ser comehuevos es una es una forma de hacer turismo. Sus antecedentes epistemológicos y orígenes se remontan a los tatas y abuelos que hacían de la playa todo un safari. En aquellos años la cama era la arena, para orinar el mar y para evacuaciones no disimulables alguna esquina se concertaba como toilet (o simplemente se acudía al montazal). En vez de trajes de baño se utilizaba la ropa más hecha leña ("porque el agua de sal jode la ropa") que tapara bastante para protegerse del sol. Al que se quemaba demasiado lo dejaban todo embarrado en mantequilla (como tratamiento). De aquella época hay pocas fotos porque los altos aranceles hacían privilegio de no muchos las cámaras fotográficas.

Actualmente, debido a la delincuencia y a opciones de hospedaje accesibles, la playa perdió atractivo para funcionar como colchón. No obstante la cultura sigue porque es más fuerte que el entorno cambiante.

"(...) aquellos que se bronceaban en medias, con la panta del equipo de fútbol del barrio, que jamaban su huevito duro con sal, y el fresco de sirope en una botella de coca (...) la grabadora a Full con música de Wilfrido Vargas"

"Los Comehuevos"
El Burro de Licha

Este blog agrega que el comehuevos moderno goza de un vehículo de transporte (por lo general carro de segunda mano que fue caro hace 15 años). Tiene look particular. Como la motivación (¿O fantasía?) es parecer/fingir/simular ser turista usa gafas de sol, camisetas de tirantes, chancletas, pantalones cortos y si va en pantaloneta -para tirarse al mar apenas pueda- usa bolso de cintura canguro.

Si el aguinaldo del año pasado estuvo muy bueno -o hubo ofertas en el super- no se puede eludir la compra de una tabla de surf que deberá ser amarrada al techo del carro (¡para parecer gringo!). Por razones de seguridad o exceso de miedo no se mete al agua con la tabla, mejor la pone junto a la tienda, en la noche, mientras escucha música y se toma las aguilas. En ese momento la sensación es de triunfo, de éxito rotundo y está seguro que tendrá un lance con alguna de las güilas de la otra tienda.

El comehuevos moderno lleva cámara digital. Con ésta documentará absolutamente todo el paseo. Cada vez que un claro en la montaña permita ver el mar posará para la foto. En la playa guardará la cámara esperando hacer alguna amiga que hará valer la pena el viaje. Si la muchacha permite fotografías desnuda tendrá por justificados los dos años que tuvo que ir cada quincena a hacer el abono a Importadora Monge.

A la vuelta, el lunes siguiente, todos los compas de brete o estudio tendrán que escuchar la charla, aventuras y mentiras del viaje. Esta se compone de cuatro ejes narrativos:

1-El carro: En la narración el carro nunca puede fallar, "subió el aguacate como un vólido", ni calentó y más bien hasta remolcó a otro mae. En el camping le "dio batería" a un chavalo que no le arrancaba la nave. Jamás reportará que los frenos calentaron y que se pinchó una llanta; eso debe ser reservado para no joderse cuando necesite vender. Además todo el mundo en la playa le elogió el excelente decorado que le hicieron en el taller de Hatillo; en especial las calcomanías de llamaradas a los lados y la mufla de ¢135 mil. La gente no podía pasar sin quedarse viendo la nave.

2-La playa: siempre debe "descubrir" una nueva playa porque "para eso tiene carro". Esta debe tener tales condiciones que hasta hace sol cuando en otros lados llueve. Esa playa está abarrotada de chiquillas en diminutos trajes de baño (obviamente no tomó fotos porque era "mucho color"), sin novios, sin tatas, todas guapas, algunas topless... en síntesis el comehuevos merece reconocimiento antropológico porque descubrió una tribu de amazonas. No pueden faltar hallazgos de antología como playitas solitarias y románticas ideal para bañarse chinguitos ... como en la Laguna Azul.

3-Los compas: Los que acompañan el viaje siempre son los que se emborrachan y hacen el ridículo, no arman lances y el único contacto físico posible es cuando les rajan la jeta por piropear la novia de otro. Obviamente el comehuevos narrador se come la bronca y apadrina al gorreado porque "para eso son los compas". Sobra decir que la tomba tuvo que intervenir porque casi mata a los cuatro maes que se estaban jamoneando al piropeador. Si el comehuevos ha visto las películas de "Van Dán" narrará sus patadas, gritos y llaves inspirado en escenas muy violentas de dichos filmes.

4-El lance: Si que"pepis" se refiere a la muchacha en los términos más generosos ("no, ella va a la playa con los papás, es muy especial... yo sé que ella es diferente") y se reserva detalles. Intercambió números de teléfono y la llamó apenas volvió a la choza. Ya quedaron en ir al "Mol" el próximo miércoles para aprovechar el 2x1. Caso contrario cunde la difamación, y hasta enseña las fotos, narra los detalles como si estuviera contando la cinta que vio la semana pasada en Cinema 2000 y hasta piensa en Michelle diciendo "duro papi... siga". Si no hubo lance inventa uno y lo exagera bordeando el límite de lo no creíble ("se los juro que así fue").

No cabe duda:


El comehuevos no se crea ni se destruye: solo se transforma.

Para finalizar, quien se ríe de este post es porque pretende ocultar un pasado comehuevos. Quien no se ríe es un comehuevos con problemas de autoaceptación. Quien se enoja es porque le tomaron fotos tapis o sin ropa y andan dando vueltas en Internet.

Links a post de Homo Surfus y el Burro.
Fotos: Expediciones comehuevo de Julio y Mary.

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