Hace unos meses compré un dominio... y después no me gustó... luego compré otro y tampoco... finalmente me quedé con este. Ahora sí: ya tengo mi dominio personalizado.Ser blogger es cansado. Jamás pensé que este blog iniciado hace un año me iba a envolver tanto. Querer comunicar un mensaje de esta forma es casi un apostolado. Por un lado el señalamiento de personas cercanas que, sin aportar un cinco, se permiten considerar "vagancia" esta misión. Por el otro están los compas que amablemente solicitan más posts cuando pasan más de dos días sin entradas nuevas.
Ser blogger es como ser artista. Uno le mete mano al template a riesgo de "pasearse" en todo para que sea grato al lector. Un post con cariñito se lleva su rato. Hacer las cosas por uno mismo demanda cráneo, creatividad y tiempo.
Algunos ejemplos: Renovar el template de Ciencia Ficción: 15 horas. Redactar Tropics: 7 horas. Migrar de blogspot a dominio personalizado: 7 horas. Ser bestia con espíritu de superación: no tiene precio.
Y después: descubres que hay una plantilla más tuanis. Que Tropics quedó muy largo. Que se hizo un enredo con las URL's... y en vez de desanimar esto invita a asumir nuevos retos...

¿Adicto a la blogosfera? Bueno... después de tantas horas haciendo que hago y con ganas de hacer más creo que sí. No puede pasar día sin apreciar qué postearon los compas, comentar y redactar tu próxima entrada.
La blogosfera genera redes sociales suigéneris. La gente que nunca has visto forma parte de tu mundo ¿O de tu cibermundo? Los que comentan frecuentemente ya son de la casa. Chateos, retroalimentaciones, correos electrónicos y planes de ir a tomar algo que rara vez se concretan.