miércoles 29 de agosto de 2007

7 hábitos del sindicalista altamente efectivo

1- No regale su producción. El trabajo es una actividad proletaria que solo beneficia a la burguesía. Trabajar es una inconsistencia moral ya que terminará enriqueciendo a otros. El sindicalista altamente efectivo tiene oficina ejecutiva, vehículo discrecional, gastos confidenciales, asistente, secretaria y una agenda dedicada a la lucha social.

2-Haga carrera política sin necesidad de un partido. Los partidos dependen de la democracia para lograr poder. El líder sindical efectivo no puede permitir que existan papeletas que arriesguen su permanencia en el puesto. Las elecciones secretas, directas y universales son impredecibles y cuentan con representantes de los diferentes partidos y observadores internacionales. Cada voto cuenta. El líder sindical sabe que con una minoría puede bloquear una calle para que él pueda hablar a nombre de toda la generación presente, pasada y futura porque es legítimo representante popular. Este sistema sí garantiza el poder y genera inmunidad hasta de la misma Constitución Política, convierte al líder en una secesión jurídica ambulante y cualquier crítica será considerado una incitación de consecuencias insospechadas, una confrontación social nunca antes vista y un acto violatorio de los Derechos Humanos por parte del régimen opresor.

3-Aplique la ley solo cuando le conviene. El líder sindical altamente efectivo puede ser reelecto todas las veces que quiera. Si un enemigo es reelecto debe ser señalado por corrupto, neoliberal, antidemocrático y dictatorial. Si el líder viaja es porque se sacrifica; si el enemigo viaja es porque hace turismo. Si el enemigo golpea es represión policial; si el sindicalista se gorrea por la espalda y en molote al desconocido de la mesa de al lado es totalmente justificable porque Estados Unidos agrede al pueblo Iraquí.

4-Piense en ganar-ganar. Independientemente de lo que ocurra el sindicalista altamente efectivo debe salir beneficiado. Cada ataque a la perpetuidad en el poder únicamente garantiza eternidad. Toda huelga es una oportunidad para crear ganancias con proveedores de camisetas, tarjetas amarillas, gorras, agua, etc. Si la huelga acaba esto debe ser cobrado a los interesados. Si la huelga sigue ganará más con los proveedores y cobrará más por deponerla. Si los adversarios adoran el dólar serán vendepatrias si Hugo envía dólares será "revolución".

5-Procure que los demás satisfagan sus necesidades. El sindicalista altamente efectivo necesita garroteados, sangre y si se puede muertos. Obviamente esto no podrá ser obtenido de su cuerpo ni de sus camaradas de confianza. Para este fin se recurrirá a:

1-Estudiantes de carrera que ni el sector público ocupa. Están deprimidos, sin nombre, como si su identidad fuera un número. Estudian desmotivados porque nadie les pagará nunca por sus servicios. En su ser interno especulan que al menos si la policía los mata sus familias ganarán algún dinero y así redimirán la decepción de su proyecto de vida y su error de elección vocacional.

2-Empleados rasos. De preferencia gente tan abajo que ni aparezca en el organigrama. Tienen mucho miedo y creen todo lo que el líder sindical altamente efectivo diga. Para ellos usted es su único amigo. Trágicamente los mismos monopolios y la politización de nombramientos les han cerrado todas las puertas de ascenso social pero ni por asomo lo sospechan. Viven deprimidos y lo único que los sostiene es ver a otros en su misma posición. Están al borde y por ende anuentes a un gesto de grandeza como mártires que les permita tener cinco minutos de gloria.

3-Menores de edad. En total disposición de faltar a clases. Han sido "conscientizados" por los profesores que el sindicalista altamente efectivo defiende. Como parte de su adolescencia requieren de doctrinas que les generen identidad. Nunca cuestionarán que coman en el mall, vistan de marca, usen videojuegos y se crean la reencarnación del Che.

6-Viaje mucho que otros pagan. El líder sindical es cosmopolita. Tiene pasaporte con visa americana, viaja a Ginebra y se broncea en Ibiza. Obviamente habrá escala antes o después en Caracas o la Habana porque el proletariado de esas naciones también deben aportar a su recreación porque es necesario para la revolución. Sin esparcimiento no hay lucha de clases. De estos viajes nunca habrá informes, fotos o anécdotas que puedan permitir ataques infecciosos que cuestionen los fines o generar deseos antirevolucionarios de querer conocer el mundo (envidiosos).

7-Invente un enemigo y pásele la sierra. No puede haber revolución si no hay opresores. Si no hay opresores no hace falta sindicato. Si no hay sindicato no se puede vivir como líder sindical altamente efectivo. El sindicalista debe advertir que los portaviones yankees están listos para invadir la soberanía nacional y que el preludio es un Tratado de Libre Comercio. Si pasa el TLC debe advertir que velará las 24 horas para que ni un solo derecho laboral sea violentado. Si el TLC no pasa habrá más por qué velar ya que un mercado laboral contraído produce malos tratos y bajos salarios. Esto creará el escenario para fomentar afiliaciones masivas (ergo: más recursos revolucionarios) porque el proletariado debe unirse para tener consciencia de clase.

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