Se suponía que con la aprobación de la Ley de Enriquecimiento Ilícito en la Función Pública acabarían las compras perniciosas porque enviarían a la cárcel a los traficadores de influencias ¿Se ha cumplido?
Se suponía que con la Ley de Violencia Doméstica (ver en pdf) acabaría el martirio que muchas mujeres sufren con la persona que están o estuvieron vinculadas sentimentalmente: "Con esta aprobación el país y las y los diputados pagan una deuda muy atrasada que tenía con las mujeres costarricenses”, dijo Jeanette Carrillo del Inamu aquel día que se pusieron de pie nuestros representantes ¿Acabó la violencia doméstica?
En la actualidad se presiona a los diputados para que mejoren la legislación de tránsito, sobre el particular es importante que este esfuerzo no se pierda (como parece que ocurrió con los citados al principio) y para eso es necesario una reforma real que:
Disminuya la flotilla vehicular: Motivando al ciudadano a transportarse en una eficiente red de trenes, abriendo a competencia las monopólicas ("concesionadas") rutas de autobús y liberalizando el servicio de taxi. Además, limpiando las calles de delincuencia (devolviéndolas a quienes las mantenemos mediante impuestos) para que no sigamos utilizando el carro hasta para ir a hacer un mandado a la vuelta de la casa. Podremos aprovechar un día bonito para caminar sin miedo a los asaltantes y utilizar transporte colectivo por las noches porque es seguro.
Establezca estándares de ingeniería vial: Demarcando calles, tapando huecos, construyendo aceras y ciclovías, colocando ojos de gato, haciendo de dos o cuatro carriles los puentes, colocando barandas, señalizando, dotando de cronómetros visibles a los semáforos. De esta forma disminuirán los accidentes por no ver la carretera a causa de lluvia o neblina, por los semáforos de tiempo impredecible, por los cuellos de botella, por caminar en la calle, por evadir un hueco etc.
Proteja al conductor al mejorar la policía de tránsito: Colocando cámaras en las patrullas y hasta grabando el diálogo con el conductor. De esta forma el conductor irresponsable no podrá sobornar al oficial corrupto ni el oficial corrupto podrá amedrentar al ciudadano decente (los oficiales indecentes se sindicalizarán contra este punto porque arruinaría una de sus motivaciones).
Utilice tecnología: Filmando los sitios de alta incidencia de infracciones y / o accidentes para multar al conductor que haga caso omiso a las reglas de seguridad vial, utilizando el video como prueba.
Mejore la formación de conductores: Filmando las pruebas de conducir. De esta forma no habrá "¢5000" razones de diferencia para que una persona que confunde un "alto" con un "ceda"... y evitaremos la típica historia del evaluador que empieza a contar que necesita dinero "vieras qué mal estamos; ni viáticos nos pagan".
Establezca un registro público de rendimiento de conductores: Así las aseguradoras (ahora que se abre el monopolio) podrán categorizar a sus clientes. Los irresponsables pagarán más seguro y los contratistas de choferes podrán conocer a quién están confiando sus vehículos.
Cree protocolos policiales: Para que protejan al inocente cuando aplican la Ley. De esta forma no se darán persecuciones contra infractores en zonas de alta concentración vehicular/peatonal -como ciudades- que terminan en homicidios culposos (donde el Estado es responsable solidario).
Si los legisladores simplemente aumentan las multas -una mala Ley- nos estarán recetando más accidentes, corrupción policial y muerte ¡Más maldición para un pueblo que no la merece! Centrarse en las sanciones será una acción para la vana esperanza y deshonra de las cientos de víctimas de los accidentes viales. Como dijo Sandra Piszk "legislar sin posibilidades reales de aplicación de la ley es crear falsos derechos".
Se suponía que con la Ley de Violencia Doméstica (ver en pdf) acabaría el martirio que muchas mujeres sufren con la persona que están o estuvieron vinculadas sentimentalmente: "Con esta aprobación el país y las y los diputados pagan una deuda muy atrasada que tenía con las mujeres costarricenses”, dijo Jeanette Carrillo del Inamu aquel día que se pusieron de pie nuestros representantes ¿Acabó la violencia doméstica?
En la actualidad se presiona a los diputados para que mejoren la legislación de tránsito, sobre el particular es importante que este esfuerzo no se pierda (como parece que ocurrió con los citados al principio) y para eso es necesario una reforma real que:
Convierta en delito los robos "menores": Así los conductores no tendrán que hacer maniobras arriesgadas para eludir el archipiélago de zonas rojas que son los altos, cruces y semáforos donde actualmente los delincuentes lucran con el patrimonio del pueblo, a vista y paciencia de las autoridades y con la absoluta certeza de que gozarán de impunidad judicial. En pocas palabras se combatirá la cultura del vidrio cerrado "cuidado que se está arrimando un chapulín" o "hay que darle dinero para que no apedree el parabrisas".
Disminuya la flotilla vehicular: Motivando al ciudadano a transportarse en una eficiente red de trenes, abriendo a competencia las monopólicas ("concesionadas") rutas de autobús y liberalizando el servicio de taxi. Además, limpiando las calles de delincuencia (devolviéndolas a quienes las mantenemos mediante impuestos) para que no sigamos utilizando el carro hasta para ir a hacer un mandado a la vuelta de la casa. Podremos aprovechar un día bonito para caminar sin miedo a los asaltantes y utilizar transporte colectivo por las noches porque es seguro.
Establezca estándares de ingeniería vial: Demarcando calles, tapando huecos, construyendo aceras y ciclovías, colocando ojos de gato, haciendo de dos o cuatro carriles los puentes, colocando barandas, señalizando, dotando de cronómetros visibles a los semáforos. De esta forma disminuirán los accidentes por no ver la carretera a causa de lluvia o neblina, por los semáforos de tiempo impredecible, por los cuellos de botella, por caminar en la calle, por evadir un hueco etc.
Proteja al conductor al mejorar la policía de tránsito: Colocando cámaras en las patrullas y hasta grabando el diálogo con el conductor. De esta forma el conductor irresponsable no podrá sobornar al oficial corrupto ni el oficial corrupto podrá amedrentar al ciudadano decente (los oficiales indecentes se sindicalizarán contra este punto porque arruinaría una de sus motivaciones).
Utilice tecnología: Filmando los sitios de alta incidencia de infracciones y / o accidentes para multar al conductor que haga caso omiso a las reglas de seguridad vial, utilizando el video como prueba.
Mejore la formación de conductores: Filmando las pruebas de conducir. De esta forma no habrá "¢5000" razones de diferencia para que una persona que confunde un "alto" con un "ceda"... y evitaremos la típica historia del evaluador que empieza a contar que necesita dinero "vieras qué mal estamos; ni viáticos nos pagan".
Establezca un registro público de rendimiento de conductores: Así las aseguradoras (ahora que se abre el monopolio) podrán categorizar a sus clientes. Los irresponsables pagarán más seguro y los contratistas de choferes podrán conocer a quién están confiando sus vehículos.
Cree protocolos policiales: Para que protejan al inocente cuando aplican la Ley. De esta forma no se darán persecuciones contra infractores en zonas de alta concentración vehicular/peatonal -como ciudades- que terminan en homicidios culposos (donde el Estado es responsable solidario).
Si los legisladores simplemente aumentan las multas -una mala Ley- nos estarán recetando más accidentes, corrupción policial y muerte ¡Más maldición para un pueblo que no la merece! Centrarse en las sanciones será una acción para la vana esperanza y deshonra de las cientos de víctimas de los accidentes viales. Como dijo Sandra Piszk "legislar sin posibilidades reales de aplicación de la ley es crear falsos derechos".