
-Alo...
-Buenas, con don Manuel por favor....
-Con él habla, en qué le puedo servir...
-Hace dos días a usted le robaron el carrito ¿Verdad?
-Sí ¿Cómo sabe? ¿Con quién hablo?
-Mi nombre es Diego y represento a los señores que tienen su carro y me corresponde negociar el rescate...
-Usted es robacarros!!!!
-Mire don Manuel, modere su lenguaje, no se haga problemas a la pura bulla, yo quiero ayudarlo... ¿Quiere su carro o no lo quiere?
-Diay sí!!!
-Bueno, voy al grano, el precio que solicitan los señores para el rescate es de ¢1 millón...
-Mucho, no tengo esa plata...
-Bueno... don Manuel... tampoco lo estoy obligando a nada... solo quiero ayudarlo... los señores también pueden darle otros usos a su vehículo...
-Mae... y si nos vamos por 5 tejas?
-Mire... es que por medio millón no podríamos devolverle el radio, los aros, las llantas y probablemente no podamos cuidarlo bien y no se nos resienta si se raya...
-Bueno... 7 tejas!!!
-Don Manuel... no creo que pueda rescatarle los aros y las llantas... pero bueno... yo quiero ayudarlo... ahí le ponemos unos aritos no tan feos y unas llantas no muy gastadas...
-8 tejas, no tengo más, no puedo más!!!!
-Está bien, total el radio no es indispensable para el carro...
-Ni modo, cómo hacemos???
-Vaya mañana al supermercado frente al parque, al mediodía, espere en la parada de buses, vaya solo, no intente tonteras porque sabemos donde vive, la escuela de sus hijos y el brete de su doña... ahí paso y le recibo un sobre con el dinero...
-Y mi carro????
-Yo lo llamaría en horas de la tarde, después de corroborar que todo está en orden y coordino la devolución...
-Pero... eh... y si no me devuelven nada?!?!
-Don Manuel, yo soy una persona honesta y honro mi palabra!!! Más respeto!!!
-Bueno, don Diego... tranquilo...
-Le interesa o no?
-Nos vemos mañana don Diego....
-Bueno, que tenga buenas noches y nos vemos mañana si Dios lo permite...