
"El feminismo izquierdista tiene un serio problema con las FARC. Este grupo tiene secuestradas mujeres y una de ellas, por cierto recién liberada, quedó embarazada durante el cautiverio. Alegar que fue un acto libre y voluntario es insinuar que las cadenas, encierro y aislamiento producen amor en el corazón de la mujer. Más machista no se podría ser.
Obviamente, eso, sería un mensaje muy contradictorio en la lucha contra la violencia doméstica, el derecho de toda mujer a elegir su forma de vida, iniciar y terminar una relación según considere pertinente y a exigir el respeto por su dignidad.
Como si fuera poco, si alegan que las FARC son un grupo creado como reacción violenta al sistema neoliberal entonces justificarían y reproducirían el mito de que los hombres son agresores porque la opresión económica los irrita y terminan desplazando sus frustraciones con sus compañeras... eso sería oprimir la vivencia misma de la igualdad de género...
Tal parece que la lucha bolivariana como brazo político feminista, que motivaba la búsqueda de igualdad, ha puesto bajo el zapato a las voceras más beligerantes que quieren justificar a la narcoguerrilla bolivariana de las FARC y al mismo tiempo defender la condición digna de la mujer...
La que quiera quedar bien con las FARC tendrá que guardar silencio y esperar al milagro del adormecimiento de la consciencia porque la lucha por la libertad de un pueblo no se puede construir desde el cautiverio de ningún hombre y mucho menos una mujer..."
Obviamente, eso, sería un mensaje muy contradictorio en la lucha contra la violencia doméstica, el derecho de toda mujer a elegir su forma de vida, iniciar y terminar una relación según considere pertinente y a exigir el respeto por su dignidad.
Como si fuera poco, si alegan que las FARC son un grupo creado como reacción violenta al sistema neoliberal entonces justificarían y reproducirían el mito de que los hombres son agresores porque la opresión económica los irrita y terminan desplazando sus frustraciones con sus compañeras... eso sería oprimir la vivencia misma de la igualdad de género...
Tal parece que la lucha bolivariana como brazo político feminista, que motivaba la búsqueda de igualdad, ha puesto bajo el zapato a las voceras más beligerantes que quieren justificar a la narcoguerrilla bolivariana de las FARC y al mismo tiempo defender la condición digna de la mujer...
La que quiera quedar bien con las FARC tendrá que guardar silencio y esperar al milagro del adormecimiento de la consciencia porque la lucha por la libertad de un pueblo no se puede construir desde el cautiverio de ningún hombre y mucho menos una mujer..."