jueves, 31 de enero de 2008

Punta Leona ¿Dónde está la clase política?


“Allí nos gritan para que no nos bajemos porque, según ellos, esa playa es privada. Todos tenemos derecho a disfrutar de nuestras playas”.
Arnulfo Sánchez, Nación 29/enero/2008

La Nación lo publica y Ciencia Ficción reflexiona. Lejos del resentimiento social con el que algunos ven a Punta Leona aportaré un granito de arena a la discusión:

Por un lado algunos compatriotas pretenden cruzar por la propiedad privada a la playa pública. Eso es trampa. A nadie le gustaría que agarraran su espacio particular de pasadizo. Por otro lado los compatriotas se quejan de que se les está amedrentando el acceso marítimo (público) a la playa. Eso es más trampa. Porque eso sería "precarismo apropiciacionista" -de la propiedad pública- por parte de la empresa privada.

Punta Leona tiene todo el derecho de impedir el paso por sus terrenos a gente ajena a su club, no obstante no está por encima de la Carta Magna para coartar el disfrute de la playa a quien acceda por el camino público o el mar.

No me resiente que haya un club bonito aunque no me alcance la billetera para ser socio. No soy de los que sufren porque existen destinos exóticos, carros lujosos, computadoras supermodernas, etc. y que no pueda pagarlos. Para eso trabajo y algún día será de día. Me indigna que costarricenses trabajadores y decentes no podamos disfrutar tranquilos de una playa pública porque "dañamos el ambiente".

Hace un tiempo hice un tour por el Pacífico Central. Dentro de los destinos visitamos Playa Blanca, Punta Leona. Resulta que cuando me bajaba de la lancha apareció un señor diciéndome que era prohibido. El don no era policía, guardaparques o guardacostas. Era un particular que se presentó como funcionario del club de playa.

Resulta que, según el chavalo, ahí queda un humedal. No vamos a entrar en una polémica ecológica. Digamos que sí. Lo extraño es que si los pobres no podemos estar ahí porque matamos la naturaleza deberían aplicar lo mismo:

  • 1. Al buceo libre (pulmón) practicado en las rocas (¿arrecife?) al centro y final de la playa por parte de los socios del club. Ahí dicen las malas lenguas que alguna gente saca ostras, juega con la tortuguita, los peces, mantas, etc.
  • 2. A los comercios del club ubicados en la arena: renta de kayaks y tablas de surf.
  • 3. A las construcciones: el muro y los lujosos condominios frente y contiguo a la playa, respectivamente.
Mientras los políticos derrumban las propiedades de modestos costarricenses porque violan la zona marítimo terrestre luego tienen un lugar donde descansar lejos del "mugroso pueblo" que con sus impuestos los mantiene. Ahí las mismas reglas no aplican. Mientras tanto esperarán a finales del 2009 para pedirnos el voto para "luchar contra la injusticia", "por la igualdad" y "las oportunidades".

¿Ya la municipalidad de Garabito reparó el camino público para ir a Punta Leona? ¿Así como Punta Leona tiene negocios en la arena podrá un mozote común y silvestre vender bolis, papas y plátanos a los bañistas "ilegítimos"? ¿Tendrá que ocurrir una desgracia para que los pobres se amedrenten y alejen de "las playas privadas"? ¿Qué necesitan las autoridades para pronunciarse y tomar cartas sobre el asunto?

Me gustaría conocer qué opinan los diputados de Puntarenas y el alcalde municipal de Garabito. Los mismos que están hoy en sus sillas gracias a los votos de la mayoría... o sea... aquellos que no pueden pagar por un brazalete para darse un chapuzón en el mar.


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