Era de noche pero era su gran día. Llevó su improvisado bote al mar. Se lanzó en silencio sabiendo que no sufriría más a Fidel quien a pesar del rumor de su muerte empobrecía a aquel pueblo porque el sucesor no le permitía convertirse en recuerdo.Se adentró en las aguas del estrecho. Luchó con las sombras exteriores e internas. Encogía sus piernas. No estaba seguro si era miedo, aletas o reflejos de la luna. Tenía que controlarse para pensar bien... atrás iba quedando la patria que fue de sus abuelos y que hoy había sido reducida a propiedad de dos personas "en nombre del pueblo".
Su patrimonio flotante, su primera propiedad tan modesta como clandestina, sería su pedestal o su tumba. Ahí se catapultaría a sus sueños personales o moriría como traidor para quienes le esclavizaron para satisfacer los "deseos de todos".
El mar estaba picado. Algunas nubes ocultaron la luna y empezó a llover. Las olas y el viento amenazaron con sepultarle junto con aquel bote.
Pasaron las horas. No supo cuántas. Cada minuto fue un reto. Su propiedad quería desmembrarse pero ofrendaría su vida si era necesario por aquel acto de libertad, porque era suyo y él lo había elegido. No era una asignación en una libreta mensual. No era una planificación de un burócrata desconocido. Preferiría la muerte física a seguir muriendo como enajenado en función de la lucha de clases. Cada agujero era tapado. Remendaba lo que podía. Parche sobre parche se aferraba a la vida.
Vio tierra. Como propietario de su corazón disfrutó el desborde de palpitaciones que le hacían sentir la nueva brisa. Como dueño de sus ojos disfrutó esas lágrimas. Como dueño de su garganta gritó al cielo cuando tocó con la planta de su pie aquellas arenas del vecino anhelado.
Llevó su balsa a la orilla. Era suya; no iba a dejarla hundirse en el olvido... ya no se sentía esclavo. Era él. Era su mente. Eran sus anhelos. Levantó manos al cielo. Bajo la mirada y besó el suelo. Un hombre armado emergió de las tinieblas...
-¡Yes! ¡Yes!
-¿Yes qué camarada?
-¡Yes!
-¿Qué le pasa, muchacho?
-¡Miami! ¡Yes! ¡Miami!
-Camarada, usted está en Varadero, queda arrestado, tiene que explicarnos de dónde salió esa balsa y qué estaba haciendo aquí en la playa.



14 Comentarios:
Ufff... qué duro compadre... por lo menos no se murió... tal vez viva para ver un cambio en la mayor de las Antillas...
Que duro... eso estaba pensando casi al final del post, entre tanta lluvia y reflejos de luna como saben cuanl es la direccion correcta? Con sus balsas improvisadas como pueden navegar....
No murio él. Quien sabe si su sueño murio o revivio mas fuerte que antes. Que dura realidad, querer salir de la Patria, dejar todo atras, todo y aun asi q eso representa estar mejor....
La realidad del "balserito"...
Es duro, muy duro intentar recorrer esas 90 millas náuticas que lejos de ser una distancia física representa la consecución de la prosperidad...
Lo que le sucedió al protagonista del relato provoca diferentes reacciones, en mi provoca empatía por las historias similares de algunas amistades cubanas.
He escuchado decenas de relatos de este tipo por parte de cubanos en Costa Rica, algunos en balsa, otros pocos en avión o avioneta, pero este es el que más me tocó el corazón...
Me parece inconcebible el como algunos todavía defienden un sistema político esclavista, es tan fácil elogiar el "hermoso sistema cubano" cuando no se es más que un observador externo o turista...
Excelente post como siempre y me encantó la narrativa!
Saludos!
solo puedo escribir :-S
no me queda claro en el mapa donde es varadero
Como los canales de televisión locales en español de Miami se enfocan a un público abrumadoramente cubano, siempre que llegan balseros, lo anuncian en la noticias sin falta. Y lo normal es con frecuencia lleguen balseros. Con el paso huracán Ike hubo una paralización temporal del tránsito. No tardó mucho en llegar un nuevo grupo de balseros luego de que Ike hiciera su paso por el estrecho. Y (el grupo de balseros que arribó luego de Ike) fueron la sensación de los medios, la confirmación de que todo había "vuelto a la normalidad".
ya hace un rato q no me daba la vuelta x aqui!!
y mirá, q vuelta más desgraciada, de verdad q horrible, sobretodo pensar q es algo totalmente posible..
Que difícil querer salir de mi país p irme a otro a vivir "mejor".. arriesgar tanto.. Que difícil de verdad..
Saludos Julio!
Maldito el mar! mejor se lo hubiera tragado, habría muerto libre al m,enos, y eso ya es mucho!
hace 15 dias estuve en cuba....y de hecho me contaron esa historia....no pense ke fuera cierta
Apuntar hacia arriba, para quedarse en la mitad...Que situación más complicada la del balsero. A veces parece que la unica libertad es la muerte.
Es que de veras está jodida la situación con estos balseros... Pero tengan paz. Nosotros somos General Lee y vinimos a salvar el mundo.
Julio, estás vivo? Ya me estoy preocupando... Yo se que tenés mucho brete pero manifestate!!!
Hola a todos:
Muchas gracias por participar. La historia sale de un testimonio de un policía cubano. Si es cierta o no no lo sé. El testimonio sí existió.
Burro:
Lo más importante fue que el mae salió de Cuba y regresó a Cuba pensando que era Miami.
George:
Muchas gracias. Estoy prensado de brete, me sueño con el brete, estoy pulseando más brete y -de remate- me estoy cambiando de apartamento.
Mi inspiración está colapsada!! Pretende reintegrarme la otra semana!
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