I
Toneladas de personas se alían tácitamente a "su clase" para discriminar a aquellos que les pueden endosar, en mayor magnitud, el cumplimiento de "requisitos" para "m
erecer más" los estigmas del prejuicio.Todos leímos el polómetro (cholómetro / nacómetro). Aquel cuestionario redactado por personas de clase media que conocen bien la pobreza porque la vivieron pero, gracias a la educación, alcanzaron movilidad social. Por eso están al tanto de lo que sintonizan las personas sin televisión por cable, cómo es el mundo de los que no saben qué es messenger ni Google, qué sienten cuando ven -desde la carretera- despegar un avión en el Santamaría, cómo son las celebraciones familiares con arroz con pollo, los pormenores de viajes al "Puerto" y cómo pronuncian personas con poca escolaridad palabras nuevas y/o ajenas al castellano. En pocas palabras, el polómetro es un acto cultural que consiste en señalar, para efecto diferenciador, a aquellos con los que se "compartió el mismo nivel".
II
Y no queda ahí. Entre víctimas de discriminación también hay discriminación. Sudáfrica, país que sufrió el "Apartheid" (separación legal, espacial, económica, educativa, etc. entre blancos y negros) ahora discrimina a los refugiados de otras naciones africanas.
III
En el repertorio de recuerdos tengo varias expresiones que dejaron huella en la memoria:
En el repertorio de recuerdos tengo varias expresiones que dejaron huella en la memoria:
"Realmente yo no soy tan negra. Por ejemplo, vean aquel muchacho que va allá (6 filas adelante en el autobús), él sí es negro porque el verdadero negro es morado".Negra con la que conversé en el bus.
"Yo vivo en los Guido, en Desampa, pero en el lado que yo vivo sí es bonito, estoy lejos de la chusma, yo tengo una buena casa en cemento, buen techo, mis vecinos son gente de buen nivel, estoy lejos de la corrientada..."Guideño con quien conversé la semana pasada
"Me caen mal esos nicas, son tan ignorantes... vienen a jugar de peligrosos, puéj, cuando allá solo tragan pinol..."Paisita nacionalizado, hace varios años.
"Tenemos que unirnos para sacar a los piratas (...) Sí, yo fui pirata pero me dieron placa porque cumplo requisitos, es que esta gente que hay ahora no quieren ley ni orden, uno tiene que comer y ellos nada más quieren ganarse la harina sin tener ni la mitad de las cargas que uno tiene".
Taxista rojo, hace como 2 años.
IV
A menudo paso a una pulpería a comprarme refrescos y galletas matahambre. Hace pocos días me dice un amigo -Julio, no lo vas a creer, esos perros son racistas. Levanté la ceja derecha (duda). Vi la prueba y no lo creía.
Frente a aquel negocio se ubica la propiedad de un importantísimo y renombrado político tropical que tiene unos perritos guardianes muy finos (no puedo decir razas pero se ven finitos, bien alimentados y chineados). Cuando, en la acera, pasan cholitos, obreros, chiquitos de la escuelita pobre, empleadas domésticas y cualquier persona que tenga indicativos de pobreza; los perros quieren destrozar la malla, les ladran, los siguen, los hacen alejarse atemorizados. Pero cuando pasan los estudiantes de la universidad privada, chiquitos machitos, gente del gimnasio o alguien de traje los perros se muestran como una seda.
Quedamos en que yo tengo que pasar para ver cómo reaccionan. El clasímetro político canino dirá si luzco fino o limpiazo.
Hay quienes se comportan como animales. Citando a un estimadísimo profesor con el que llegué a trabajar y esperando que la cita no le pertenezca a otro, los dejo con la siguiente frase:
Frente a aquel negocio se ubica la propiedad de un importantísimo y renombrado político tropical que tiene unos perritos guardianes muy finos (no puedo decir razas pero se ven finitos, bien alimentados y chineados). Cuando, en la acera, pasan cholitos, obreros, chiquitos de la escuelita pobre, empleadas domésticas y cualquier persona que tenga indicativos de pobreza; los perros quieren destrozar la malla, les ladran, los siguen, los hacen alejarse atemorizados. Pero cuando pasan los estudiantes de la universidad privada, chiquitos machitos, gente del gimnasio o alguien de traje los perros se muestran como una seda.
Quedamos en que yo tengo que pasar para ver cómo reaccionan. El clasímetro político canino dirá si luzco fino o limpiazo.
V
Hay quienes se comportan como animales. Citando a un estimadísimo profesor con el que llegué a trabajar y esperando que la cita no le pertenezca a otro, los dejo con la siguiente frase:
¡El desprecio es de lacayos!



