“No sé por qué todo mundo estaba concentrado en los mensajes cortos, ¿De qué sirven los mensajes de texto? ¿Para subir la producción? Es una charlatanería (...) Tal vez el 20% de los mensajes de texto sean útiles a las personas, el otro 80% no lo creo, pero si los clientes quiere usarlos, allá ellos (...) No se por qué tanto escándalo por un aumento a ¢5,25. ¿Qué compra uno con un colón? ¿De que sirven cinco colones?... solo para mensajería corta”
Pedro Quirós, Presidente ICE
(Diario Extra 29/01/2009)

Los mensajes de texto son privados. Pueden pasar por ojos de terceros solo si un juez lo ordena. Lo que cada quien considere digno de digitar es un asunto personal. De eso trata la tecnología de comunicaciones: acercar personas para que eliminen distancias y se expresen en confianza.
Si la genialidad tropical hubiera tenido un puesto de liderazgo en el primer mundo jamás se hubiera creado Skype, messenger o blogger. Para los políticos de ayer de seguro habría sido una charlatanería que en nada ayuda a la producción.
Y es que esa es la diferencia que hace la diferencia. En el comercio normal se valora y dignifica al cliente. Jamás el dueño de un centro turístico que compite con otros va a subir arbitrariamente la entrada porque "bañarse en la piscina es una pérdida de tiempo que no ayuda en nada a la producción".
¿Qué sigue? ¿Un impuesto a los correos electrónicos para financiar cadenas de televisión donde se autofelicitan por electrificar lo que tienen que electrificar? ¿El ICE comparado con... el ICE?
Si alguien cree que la mensajería no sirve y por eso vale lo que vale y debe aumentar, es de suponer que piensa que enviar un e-mail, como es gratis, debe ser la mayor inutilidad, pérdida de tiempo y vagancia.
Entre más nos acercamos al final empieza a aflorar el elenco de artistas. Creo que Del Vecchio ya tiene con quien hacer dúo.