martes 3 de febrero de 2009

No hay quinto malo

El sábado cumplimos 5 años de casados. Se ha hecho corto y han sido días muy ricos. Dios permita que podamos celebrar muchos más si son así o mejores.

Considerando el contexto social puedo afirmar que soy veterano del matrimonio. Voy a hacer unas viñetas para compartir algunas opiniones que podrían ser o no de utilidad para alguna persona.

Puntos de vista
...
  • En vez de ir a hablar con los papás mejor me la hubiera robado. Tranquilidad... habríamos firmado papeles a escondidas y luego llamamos para decir que estamos bien. La ceremonia fue demasiado estresante (para mi) mientras que un rapto habría sido muy emocionante.
  • Es mejor tener en cuenta que mi esposa no es nada mío. Las personas se permiten lo peor de sí frente a su parentela. Hay un acuerdo tácito que exime al árbol genealógico de la posibilidad de dejar de amar. Como no somos nada entonces nos tratamos bien. Hágale números y verá que es lógico.
  • Como no somos nada entonces nos seguimos cuidando físicamente. Sin caer en anorexias o vigorexias y con algunas libras de más... cada uno sigue con algunas disciplinas estéticas.
  • Si una amistad tiene diferencias con el cónyuge... esa amistad sobra.
  • No se meta en la profesión del cónyuge y no permita que él haga precarismo en la suya.
  • La cuenta bancaria de cada uno es de cada uno. Fusionarla terminaría haciendo que cada quien aporte según su capacidad y vaya al cajero según su necesidad.
  • Ser discreto y leal sobre los asuntos del hogar. Si se requiere una opinión entonces se busca a alguien que sepa. Entiéndase una persona llena de Dios que brinde un consejo de amor y sabiduría.
  • Crear círculos de amistades que vivan con los valores que queremos para nuestra vida.
  • Nada de chicles o melcochas. Cada quien tiene su mundo. Ella no es blogger y a mi no me interesa el maravilloso mundo de la decoración con plantas. Cada ámbito se apoya y respeta.
  • Es mejor pasear que tener un home theater. No hace falta plata; para eso son las tiendas de acampar, los sánguches y las hieleras.
  • Tener mucho sexo, vestirse solo si hay que salir de la casa, dormir chingo, ducharse junticos diariamente y bañarse a culito pelao en alguna poza solitaria... como en la laguna azul.
Para terminar, el sábado nos fuimos a buscar unas aguas termales y un lugar para acampar... pero como hizo tanto frío nos quedamos en el turno de Venecia, amenizado por Son de Altura:


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