La nueva campaña de Fishman del "menos malo" tiene tres virtudes: humor, no promete de forma populista lo que no quiere ni puede cumplir y no es un ataque contra los otros candidatos. Esto relaja una escena política donde ofrecer lo que sea y atacar por donde sea se ha convertido en una constante.
Aunque no va a ser suficiente para que los rojiazules ganen sí les va a permitir formar parte de la agenda de discusión en los hogares, centros de estudio y trabajo. Tomando en cuenta que mucho mariachi mantiene en secreto su lealtad partidaria, esta jocosa campaña les recuerda su compromiso con la urna. Tal vez esta inesperada creatividad le de impulso a Fishman para entrar en el pelotón del segundo lugar.
No sé cuál es el "menos malo" pero de fijo todos son malos, tienen en común la maldad y lo único que tenemos garantizado por los próximos cuatro años son maldades.
Aunque no va a ser suficiente para que los rojiazules ganen sí les va a permitir formar parte de la agenda de discusión en los hogares, centros de estudio y trabajo. Tomando en cuenta que mucho mariachi mantiene en secreto su lealtad partidaria, esta jocosa campaña les recuerda su compromiso con la urna. Tal vez esta inesperada creatividad le de impulso a Fishman para entrar en el pelotón del segundo lugar.
No sé cuál es el "menos malo" pero de fijo todos son malos, tienen en común la maldad y lo único que tenemos garantizado por los próximos cuatro años son maldades.