Una disputa de balón, empujones, gritos, un arma, disparos, dos muertos, un joven tras las rejas y (mínimo) dos familias destrozadas. No importa si las razones del plomo cambian en próximos días, además no voy a poner el link de la noticia porque no hace falta. Por lo general estas noticias generan debates que circulan alrededor de: más leyes, menos leyes, más policía, menos policía, más cárcel, menos cárcel...mientras la situación sigue. El debate termina siendo desahogo social con impacto mínimo (aunque desahogarse responsablemente es bueno).
La cultura de violencia podría ser consecuencia del aprendizaje y también podría ser causada por las decisiones. Todos conocemos a personas que maltratan, maldicen y destruyen con facilidad repentina... el típico ramalazo. Aquel que arranca sin gasolina carbonéandose solo y luego agarra el hacha para repartir filazos.
Por lo general estas personas se ganan la distancia del prójimo cuando son "prescindibles" socialmente, es decir, no son parientes o personas con las que se trabaja por lo que es fácil alejarse. Caso contrario son personas "inevitables" que generan un mundo de miedo a su alrededor y con violencia de gestos, palabras y actos doblegan voluntades de todo aquel que prefiere complacer para evitar zafarrancho.
Fácil es especular de que "tiene traumas", "que es malcriado", "que es así", "que es biológico", "qué es lunático", etc. pero difícil y de pocos voluntarios resulta sentarse a hablar con una persona en esa condición antes de que se jale una torta digna de página de sucesos, arruine su vida y -peor aún- la de otros.
Las personas frustradas explotan contra ellas y contra todos, hieren porque están heridas y hacen llorar porque en sus adentros lloran. Quien quiere salir de ahí por lo general no sabe cómo y a veces una modesta respuesta bienintencionada puede contribuir a sembrar una semilla. Para querer a los demás hay que quererse a sí mismo y en un mundo de miedo y odio pocas personas lo logran.
Nunca es tarde para reeducarnos, para empezar otra vez, para ser mejores personas, para decirle que no a quien busca pleito, para enfocarnos, para evitar a quienes no quieren evitar... porque "cambiándome a mi mismo es como traigo paz a mi tierra porque es en el corazón donde comienzan las guerras".