Hace 10 años estuvimos al borde del fin del mundo por razones tecnológicas, hoy estamos ante otro fin de mundo por razones climáticas, el 2012.
La programación de este evento es tal que los escépticos y fanáticos esperan el momento "anunciado por los mayas" (no me consta) para demostrar la certeza propia y error ajeno. No importan pruebas ni evidencias, día, mes y año ya han sido tan mercadeados que todos los eventos que ocurren, los que no ocurren, los que conocemos y los que desconocemos, de los que nos informamos y los que ignoramos, calzan como pseudoprueba del zafarrancho que viviremos en pocos meses.
La religión, quien nos enseñó a todos que va a haber un final, está siendo espectadora pasiva del robo del mandado. La industria del fin del mundo/planeta arrasó con el protagonismo de los voceros históricos del Apocalipsis. Ya la Iglesia Católica venía "resfriada" con el tema del fin del mundo desde el año 1000 pero el protestantismo había tomado la bandera.... sin embargo el micrófono con la agenda del fin lo tienen quienes hablan con investidura de ciencia, no ellos.
No me interesa discutir cuándo será la segunda venida de Cristo, el punto de este post es la forma en que se ha reciclado el discurso religioso con barniz de ciencia para seguir promoviendo las mismas escenas con diferente prisma. Lo que antes decía un pastor ahora lo dice Al Gore, los Sellos de Juan hoy son de carbono y los en vez de pestes lo que se nos viene encima es el agua de los polos.
Considerando el y2k y el 2012 se da por descontado que tendremos nuevas fechas para aterrorizar-nos... además cuando los mayas y el calentamiento global se agoten, el ingenio de pocos tendrá otro producto para capturar la ingenua atención de muchos... y seguir ganando dinero más dinero.
