La protesta del Chamuko contra el aumento en La Teja del 25/mayo
El abusivo aumento salarial que se aprobaron los diputados deja muy claro cuáles son sus prioridades. Primero porque es su proyecto debut y segundo porque para ellos sí hay bonanza, para nosotros no. Aunque todo indica que por ahora el aumento feneció (por el veto presidencial y la arrepentida de la fracción oficialista) el daño a la imagen legislativa está hecho (por dicha no pudieron hacerle el daño a las arcas públicas).
Cuesta encontrar un papelón legislativo como este, un ejemplo tan contundente de su degradación moral y de la poquísima estima que sienten por eso llamado pueblo, al que le pidieron el voto "para ir a servir".
Vale cuestionar por qué tanta desesperación de algunos diputados por el #aumentazo. Tal vez lo estaban calculando para mejorar su pensión, para pagar las deudas de una y hasta varias campañas para llegar a Cuesta de Moras, por la mera codicia de saquear el erario público y no faltará quién estuviera hipotecando por adelantado su voto para proyectos de Ley que todavía no han sido presentados a la corriente legislativa. Cada quien que cargue con su pesada consciencia.
Si un padre le dice a sus hijos que deben vivir con austeridad pero de inmediato aumenta sus privilegios en el presupuesto familiar lo único que producirá es resentimiento, cuestionamiento, deslegitimación y malestar en el hogar.
En cambio, si es la clase política quien nos exige sacrificio para beneficio del prójimo y ese "prójimo" resulta ser la misma clase política, el resultado mínimo será recibir el merecido asco nacional.
Señores diputados: recojan lo que siembran.
