Uno de cada tres ticos ya fuimos víctimas del hampa. Casi se puede decir que en cada vivienda hay una persona que perdió parte de sus bienes, tal vez a plena luz del día, con testigos, sin posibilidades de acción policial oportuna y sin esperanza de justicia.
La situación se descompone progresiva y sistemáticamente al punto que la culpa es de la víctima "por andar caminando después de las 6", "tener celular caro", "dejar el carro ahí", etc. Es un presupuesto del imaginario nacional que vivir con miedo, alerta y restricciones cada vez más amplias es justo, como si el hampa fuera natural e incombatible.
Seguimos negando la presencia de sicarios con palabras como "pistoleros", "ajuste de cuentas", "venganza", etc. cuando de fondo hay un asesinato a sueldo, al secuestro le decimos "paseo millonario" y al crimen organizado le decimos "banda".
Si el muerto era de un barrio estereotipado por la prensa y estigmatizado por los violentos allanamientos de hombres vestidos como militares, entonces "lo mataron por algo" (muerto culpable), es decir "como vivía ahí", "no tenía estudios" y "vestía / peinaba / tatuaba como maleante" entonces se la merecía, como si los sicarios, chapulines o robacarros actuaran movidos por un sentimiento de justicia... y como si la justicia se pudiera hacer a propia mano.
En cambio si el fallecido es de campo la noticia es como ver los muertos en Afganistán, Irak o Palestina... esos lugares alejados donde nos han vendido la idea que morir violentamente equivale a causa natural.
Propuestas para resolver esto hay muchas: eliminar el Estado de Derecho, linchamiento del sospechoso como ordalía, cadena perpetua y pena de muerte. Así como fortalecer y aumentar los Tribunales de Flagrancia, reforzar en número, estímulo y tecnología a la policía y fortalecer el sistema penitenciario para que se le brinde herramientas al recluso para que tenga con qué reintegrarse a la sociedad. Pero este post no era para hablar de eso...
La idea es que empecemos a repudiar la violencia dándole igual valor a todas sus víctimas y llamando al acto criminal por su nombre... nada de eufemismos.