Hoy en la mañana andaba haciendo mandados en San José centro. En un momento varios transeúntes fijaron su mirada en una acera, con el rabo del ojo noto algo extraño en el espejo. Me acomodé bien. Era un hombre que tal vez pudo competir con Nery Brenes, pero vestía jeans, camiseta sudada y llevaba algo en su mano que parecía una motosierra.
Venía del sur, seguro pasó por la calle que están reconstruyendo, la misma donde doblé una cuadra antes pero tal vez el quiso un souvenir... tal vez no...
En el semáforo, si mal no recuerdo que da a la Avenida Segunda, aprovechó a un taxista que gentilmente le permitió abordar. Ahí mismo, en los pies de los asientos de atrás acurrucaron la motosierra.
Avanzamos como cuatro cuadras hasta que llegué a mi parqueo. Siempre fui detrás del taxi. El corredor miraba hacia atrás, como esperando algún espanto... pero tranquilo... en San José no asustan.