lunes, 1 de noviembre de 2010

Como tico y nica Tijerino debería promover la paz entre Costa Rica y Nicaragua

La indecencia fue superada por la indecencia. Después del numerito militaroide del 22 de octubre hoy ante la incursión confirmada de tropas nicaragüenses, el ministro de inSeguridad José María Tijerino remata: "vamos a evitar hasta donde sea posible una confrontación entre las dos naciones (...) queremos evitar que esto sea un conflicto armado".

El ministro que ha dicho que le faltan policías y que en los actuales encontró indisciplina ahora valora la posibilidad de llevarlos a combate militar. Obviamente la escena de ir a la guerra con un helicóptero alquilado color amarillo con azul y el bus con alas que le dicen Caribú da para muchos chistes pero debería recapacitar porque está jugando con fuego, del que quema gente humilde. 

Tanto Edén Pastora como José María Tijerino son fruto de Costa Rica y Nicaragua y lo mínimo esperable es que una persona de enriquecidos y diversos orígenes genere puntos de unión, jamás fronteras para combate. Como representante de nuestro país el ministro debe promover como valor superior la paz y el Derecho como única herramienta para resolver el conflicto y dejar a otros la promoción de la guerra, valor que no forma parte del sentir costarricense. Ubicatex. Ubicatex. Ubicatex.

En la escena de hoy no hay similitudes con 1856 cuando el enemigo estaba en Nicaragua, el río San Juan era escenario de guerra y la epidemia del cólera andaba rondando. Estamos en el 2010 y Costa Rica es un país sin ejército. Hay que recobrar el contacto con la realidad.  Si un tomador de decisión quiere parecerse a Juanito Mora debería estar con sus hombres en la trinchera poniendo el pecho al plomo, no desde una cómoda oficina profiriendo insinuaciones y haciendo lero lero a quien está al otro lado de la cerca. 

Tijerino parece no tener jefe pero más grave que eso es que en su mundo emocional esté acorralando a los policías a enfrentar a un ejército profesional en batalla, es decir un inminente e ineludible baño de sangre. Además que con la investidura de su cargo está arrastrando pasiones para encasillar al vecino como "el enemigo" que necesita ser exterminado. Zapote debería tener un gesto de grandeza y retirarle las riendas a quien pretende apagar el incendio con baldes de gasolina.

Ticos y nicas somos hermanos. Nicas y ticos somos hermanos.

Opiniones del mismo tema en: El Burro de Licha,  El Chamuko, Roy y H3dicho

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