miércoles, 28 de septiembre de 2011

Pérdida de pasión

Las personas y organizaciones (pluralidad de personas) tienden a agotarse con sus proyectos y causas con el pasar de los tiempos. Una de las mayores manifestaciones es la incapacidad de evaluar o autocriticar los resultados obtenidos. 

Conociendo gente de casi todos los partidos políticos lo noto porque no les importa hacer hoy lo que ayer criticaron, justificarse y no sentir el menor sonrojo. El caso extremo es en los partidos hincados por casos de corrupción donde los dirigentes, mientras conserven sus puestos o privilegios, minimizan la situación, racionalizan y siguen como si nada. Conclusión: cero ideales solo ambiciones de poder.

Esto también se da en los grupos religiosos. A diferencia de los católicos, quienes eligen grupos de fe alternativos por lo general quieren cambiar el mundo, pero después de cuatro meses se limitan a congregarse y luego de un año no pueden ni siquiera solicitar la contabilidad de la iglesia, se hacen los desentendidos con situaciones incómodas y ya. Conclusión: cero ideales solo rutinas religiosas.

Igual ocurre con gente que está en una relación sentimental, en especial matrimonial. Después de ser los esposos más únicos y especiales del planeta, almas gemelas, el uno para el otro, dignos de cantar "la pareja ideal" en karaoke, se empiezan a querer menos para empezar a caerse mal. Se descuidan mutuamente, piensan que el otro (a) hace todo para joderle la vida y se vengan de hechos nunca ocurridos. Conclusión: cero ideales y mucha novela mexicana. 

Esto también se da en el brete, estudio, etc. El punto es que cómo las insatisfacciones acumuladas se dejan crecer, se empieza a aceptar lo inaceptable y finalmente se termina exactamente viviendo la vida que se quiso evitar...

LinkWithin

Related Posts with Thumbnails

Sígueme