Nuevas figuras, nuevos fondos, nuevos ciclos.
En los años en que se usaba agenda física (tipo librito) la mía se limitaba a la anotación de números de teléfono en las últimas páginas, dedicadas a ese fin. Mis compromisos los manejaba llenando el monitor con quita y pon.
Al final de año me dejaba alguna de las agendas que regalaban y pasaba en limpio los números de uso frecuente, muchos quedaban atrás. Había gente que nunca llamé, otros que nunca llamaron, los que nos llamamos algunas veces y etcétera. Una buena amiga me dijo que eso se debe a que la vida tiene ciclos, con relaciones nuevas y diferentes.
Ahora que sí uso agenda (la de Google sincronizada con el teléfono, imposible no percatarse de los compromisos porque salen la pantalla), perdí el ritual de migración de agenda.
Anoche empecé a ver los contactos en el teléfono y pude tomar conciencia de los ciclos "con esta persona pensé que tendría una relación de años", "este fue amigo del alma", "este chavalo es compa, lo voy a a llamar,"con este mae se bretió bonito pero me sacó apenas se puso bueno el negocio", "este solo quería cotizaciones pero quedó en nada", "este mae sería un buen socio, voy a llamarlo para saludar", "no me acuerdo quién es esta persona", "aquí tratan muy tuanis y quedaron contentos", "aquí me ofrecieron el cielo y la tierra, seguro así lo hacen con todo el mundo", "con este mae no se puede, demasiado mentiroso"... etcétera. Ciclos cerrados. Tal vez dos o tres hubieran sobrevivido a una nueva agenda.
También encontré gente que no he llamado (o feizbueado) y que me cayeron muy bien, gente con la que quiero iniciar ciclos.Tengo la sensación que este mes está abriendo buenas y positivas puertas para construir nuevos comienzos.
Así es la vida, el vino nuevo no se puede echar en odres viejos. Lo que antes era figura ahora se volvió fondo. Verdad?
